domingo, 19 de mayo de 2013

LA FECHA Y LA HORA

Generalmente los astrólogos, interesados en observar el mapa del cielo para una fecha determinada, vamos al ordenador y con la ayuda de un software de astrología, introducimos los datos: día, mes, año, hora y lugar. Seguidamente obtenemos un mapa del cielo que corresponde a los datos introducidos. Esta secuencia de actividades, pasa por alto la verdadera experiencia humana con relación al cielo, porque antes fue el cielo y luego fue la hora y la fecha. De tanto usar la hora y la fecha para ver el cielo se llega a olvidar que solo son accesorios.
La realidad observable es que el Sol salía y sale por el oriente y se pone por el occidente, circunstancia que permitió dividir el ciclo diario en doce partes llamadas horas, mucho más necesitó la humanidad para inventar algún aparato que las contara hasta que apareció el reloj de arena, el reloj de agua, luego algunos relojes mecánicos, hasta llegar a los relojes electrónicos de hoy en día. Algo similar ocurrió con el calendario, primero fue el cielo en dar motivo para contar y luego el hombre inventó un sistema para llevar la cuanta de los años y los meses. Antes de llegar al actual calendario gregoriano fueron muchos los ensayos anteriores.
Una fecha con su hora definen lo que hemos llamado instante de tiempo y es ese instante de tiempo que los astrólogos pretendemos traducir, porque estamos convencidos de que los elementos cósmicos que dan lugar al tiempo están acompañados de significados. Significados que son cíclicos igual que los movimientos que los originaron. El estudio de estos significados es el tema fundamental de la teoría astrológica y sobre él hablaremos en abundancia. Pero por los momentos, queremos llamar la atención sobre la diferencia entre la realidad de nuestro sistema y las ideas implantadas en la consciencia por los hábitos producto de los inventos humanos introducidos por razones prácticas.
No es lo mismo decir, que la astrología pretende encontrar relaciones entre la fecha del año y la personalidad de un sujeto al nacer, que decir que la Astrología pretende encontrar relaciones entre la fase del ciclo anual en la cual nace un sujeto y su personalidad en virtud de todos los significados que esa fase ha implantado en nuestra consciencia por las circunstancias que la han acompañado  desde la eternidad.
Digamos que la situación es esta, cada instante cósmico tiene personalidad propia, luego, el individuo humano trae la huella del instante cósmico en que vino al mundo.
 
La Astrología se ocupa de los significados atribuibles a las fases de los ciclos cósmicos, se ocupa de establecer analogías con aspectos presentes en la personalidad humana. También se ocupa de el origen y las evolución de esos significados que al fin y al cabo son construidos por la interpretación humana, y finalmente, la tarea más importante, como esta condición natal entra en un proceso dialéctico con las propiedades creativas de la consciencia humana. Aquí entra en juego una concepción del ser humano.
Tal como lo mencionamos anteriormente, la existencia del fenómeno astrológico nos conduce inevitablemente a pensar el algunos problemas que han mantenido ocupados a los cerebros más brillantes de la humanidad.  
 
 
 
 

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